Yo soy mi propia mujer

Charlotte von Mahlsdorf (Julio Chávez) nació el 18 de marzo de 1928 en Alemania. Conocido por su colección de relojes, fonógrafos y muebles antiguos, que se exhibe en un museo que hoy sigue abierto, salió airosa de los dos regímenes más opresivos del S. XX (el nazismo y el comunismo), mientras se mostraba abiertamente travestido por el Berlín del Este, desafiando a la tradicional sociedad de la época.
El dramaturgo Doug Wright (Julio Chávez) conoce esta historia y queda inmediatamente fascinado por tan extravagante personaje, de quien se hará amigo, y a partir de distintas entrevistas escribirá sobre su vida.
El maestro Agustín Alezzo vuelve a dirigir, luego de 9 años de su estreno, a un brillante Julio Chávez, en este unipersonal. 
El actor, dotado de una capacidad admirable, se desdobla constantemente y brinda matices precisos para su interpretación de una contradictoria Charlotte. Dulce y reflexiva, graciosa e inteligente, y capaz de las mayores traiciones. Y así conmueve.
La excelencia del protagonista, con las sutilezas de esta verborrágica “mujer” y un sostenido acento alemán, que se contrapone a un más calmo Wright, en un solo girar de cuerpo, enaltece una interesante historia, que se interroga sobre cuál es el precio de ser auténtico.
“Esta particularísima obra narra definitivamente una historia de amor, nada convencional, y exige que ambos protagonistas sean actuados por el mismo intérprete, lo que le imprime una intensa teatralidad”, sostiene Alezzo. Y así es.


Ficha técnica:
Actor: Julio Chávez.
Dramaturgia: Doug Wright.
Adaptación: Federico González Del Pino y Fernando Masllorens.
Dirección: Agustín Alezzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario