Testosterona

El director de un poderoso medio de comunicación gráfica (Osmar Núñez) tiene que dejar su puesto por una enfermedad terminal. Una fría tarde de Nochebuena, en el edificio más alto de la ciudad, él deberá decidir quién será su sucesor entre dos opciones, un hombre (quien nunca se verá en escena) y una mujer (Viviana Saccone).
Ella deberá competir con un sujeto sin escrúpulos. Pronto quedará claro que la testosterona, hormona asociada al poder, la agresividad y el sexo, será el elemento básico requerido para quien intente obtener el puesto. ¿Hasta dónde se exigirá masculinizarse para poder triunfar en esos espacios fabricados por y para hombres?
Inteligencia, sentimientos y ambición se mezclarán en una obra con un texto con diálogos brillantes, donde el duelo actoral de los protagonistas es destacable. La relación de la pareja protagonista fluctúa en sentimientos y energías, pero siempre precisos. Bien por la dirección de Daniel Veronese sobre el jugoso guión de la mexicana Sabina Berman.
Lo oficina en lo alto del edificio es metáfora del poder necesario para ese tan deseado puesto, en cuyas ventanas pasarán las horas y sus correspondientes secuencias climáticas. Interesante trabajo de escenografía e iluminación.   
El combate de géneros en el mundo periodístico. Sexo y poder. Costos, sacrificios y renuncias con tal de pelear por un lugar deseado.

Ficha técnica:
Actores: Osmar Nuñez y Viviana Saccone.
Guión: Sabina Berman.
Dirección: Daniel Veronese.

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