Que el sol de la escena queme tu pálido rostro

Federico García Lorca es, sin lugar a dudas, el poeta y dramaturgo de mayor influencia y popularidad de la literatura española del S. XX.
Entre su extensa producción, sus obras de teatro se convirtieron en clásicos en todo el mundo, con textos y personajes que, como él mismo dijo “aparezcan en escena, lleven un traje de poesía, y al mismo tiempo se les vea los huesos”.
Así, escribió maravillas como “Bodas de sangre”, “Doña Rosita la soltera”, “Yerma” y “La casa de Bernarda Alba”, donde plasmó en distintas mujeres, dramas y dolores que son universales, con una precisión insuperable.
El dramaturgo argentino Alberto Wainer toma escenas de estas cuatro magistrales piezas para cinco excelentes y conmovedoras actrices, que hacen carne la esencia de estas obras de Lorca, bajo la precisa dirección de Jorge Azurmendi. Teatralidad pura, de la que llega de verdad a lo más profundo de los sentimientos.
Un narrador (Carlo Argento) irá ilustrando al espectador el contexto de las piezas y hará conocer la relación histórica del autor español con sus intérpretes. Acompañando esta atmósfera que se crea, Francisco Pesqueira con su dotada voz invita a pasar los entreactos con canciones ilustrativas, acompañado de guitarra y percusión.
Un homenaje sentido, y merecido, para un autor cuyo “teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana”. Y al volverse, habla y grita, llora y se desespera.


Ficha técnica:
Actores: Ana María Castel, Livia Fernan, Maia Francia, Anahí Martella y Viviana Suraniti.
Narración: Carlo Argento.
Cantante: Francisco Pesqueira.
Músicos: Pablo Alexander y Héctor Romero.
Guión: Federico García Lorca.
Dramaturgia: Alberto Wainer.
Dirección: Jorge Azurmendi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario