Amarillo

En la República Romana, Cayo Graco (Sergio Surraco) es elegido como tribuno de la plebe, representante de los ciudadanos ante el senado, continuando el legado de su hermano muerto.
Como su querido difunto Tiberio también él dará voz y voto a los más desprotegidos. Así impulsará la reforma agraria, la redistribución de los cultivos, y otros cambios significativos, llevando adelante leyes sociales que molestarán a la aristocracia, quienes verán en Cayo a su principal enemigo. 
El poder en su máxima expresión, en un hombre que es pura acción y arrremete con urgencia para cumplir su destino, favorecer a los desposeídos, aunque en ese camino se tope con la arrogancia y su propia debilidad.
“Amarillo” es la obra más prestigiosa y menos representada del autor argentino Carlos Somigliana, estrenada en 1965. Andrés Bazzalo adapta y dirige este texto respetando el espíritu de la original y aplicando correctos ajustes, en una interesante puesta. Trabaja con un multitudinario y preciso elenco, encabezado por una gran interpretación de Sergio Surraco.
Despojada de escenografía y vestuario de época, la fuerza recae en el texto, por momentos tan vigente como hace medio siglo, cuando la pieza fue escrita, o en aquella lejana Roma, 123 años antes de Cristo.
Porque lo que se cuenta trasciende los histórico. La política, las acciones privadas con consecuencias públicas, unos pocos condicionando la subsistencia de muchos y la manipulación de la voluntad popular.
Una obra que continúa reflexionando sobre ambiciones sectoriales, mezquinas, pero también de seres luminosos, con utopías vigentes, capaces de dar todo por el prójimo.


Ficha técnica:
Actores: Gullermo Berthold, Joaquín Berthold, Rafael Bruza, Luis Campos, Daniel Dibiase, Adriana Dicaprio, Heidi Fauth, Sergio Pereyra Lobo, Hernán Pérez, Sergio Surraco, Miguel Terni y Daniel Saballa.
Guión: Carlos Somigliana.
Adaptación: Andrés Bazzalo.
Dirección: Andrés Bazzalo.

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