Un día de verano

Desde que Asle (Fabián Carrasco) y su mujer (María Duplaá) se mudaron a las afueras de la ciudad, junto a un fiordo, él no puede dejar de contemplar esas aguas. Una tarde lluviosa en el final del otoño, este hombre decide salir a navegar en su pequeño bote de madera, con su impermeable y su gorro de pesca. Esa fue la última imagen de ella tuvo de su marido. Algunos años después, la mujer (María Ibarreta), ya mayor, recrea el último momento en que estuvieron juntos.
“Un día de verano”, una de las obras del noruego Jon Fosse más representadas en el mundo, dialoga con la ausencia, desde un cruce de situaciones simples. Así lo hace a través de un personaje lleno de pensamientos sobre sí mismo, y que usa su pérdida para narrar un mundo posible.
Un discurso sensible atraviesa el texto, dicho con el tono justo por sus protagonistas, en el ir y venir de los tiempos del guión. La dirección de Alfredo Staffolani remarca esos silencios necesarios y los cuidados detalles para destacar las pequeñas acciones.
El peso de esa falta de presencia está en la atmósfera, un clima que además crea el acertado uso de la iluminación en conjunción con la escenografía, el vestuario, y la música. Estéticamente la obra es muy bella.
“Un día de verano” deja así la conjunción de la poesía de las palabras con el pesar de profundos sentimientos.


Ficha técnica:
Actores: María Ibarreta, María Duplaá, Fabián Carrasco, Fabiana Falcón, María Eugenia López, Juan Manuel Castiglione.
Guión: Jon Fosse.
Dirección: Alfredo Staffolani.

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