La idea fija

“No son esos cuerpos sin pudor, impúdicos, no son objetos, son cuerpos secos y furiosos. Encuentros casuales que revelarán la impersonal mecánica del sexo… El cuerpo se guarda lo que las palabras dicen abiertamente. Hay que perdonarse, no ser tan duro con uno mismo, si al final se sigue tan sólo como cuando todo empezó.” Con estas palabras se describe el argumento de esta obra dirigida por Pablo Rotemberg. Una pieza difícil de encasillar, que coquetea entre la danza y el teatro, pero cuyo resultado está bien claro, un festival del cuerpo.
“La idea fija” comienza con alguien entre las sombras, moviéndose por el suelo al ritmo de una actividad sexual explícita. Desde el primer acto, el espectador tendrá en cuenta que lo que verá no lo dejará indiferente.
Desnudos ellos se arrastran, se frotan, se sufren y disfrutan. Transpiran, hacen el amor, bailan, se tocan y juegan.
La técnica de los actores – bailarines es excepcional., lucen y explotan sus cuerpos sin ropas, explícitamente, pero también en forma metafórica. El correcto uso de las luces, la música y puesta en escena, hacen el resto.
“La idea fija” ofrece una propuesta para dejarse llevar por los impulsos del lenguaje corporal, alejado de todo erotismo grotesco. El sexo en todas sus formas en una apuesta fuerte, sin tapujos.


Ficha técnica:
Actores: Alfonso Barón, Juan González, Rosaura García, Diego Mauriño, Marina Otero.
Dirección: Pablo Rotemberg.
Guión: Pablo Rotemberg.

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