Llanto de sauce

Una exposición de fotografías es el pretexto para narrar un viaje. Una travesía que nace de la simple necesidad de traslado, quizás una huida de algo, pero del que no se sabe ni el destino ni la duración. Aunque tal vez no importe el hacia dónde, y el hasta cuándo.
Así es como este aficionado hombre (Alfredo Staffolani) se presenta, y comienza a caminar. Y cuenta que, sin habérselo propuesto, llega a un pequeño campo donde se encuentra con una pareja joven (Mariana Estensoro y Román Tanoni), que parece estar resignada a pasar allí hasta el último día de sus vidas; y un peón rural (Juan Manuel Zuluaga), que no hace más que trabajar la tierra. Ellos, acechados por una fuerte sequía y por el tedio del aburrimiento, intentan sobrevivir como pueden.
El visitante, movido únicamente por su curiosidad, no imaginará la incidencia de su presencia, así como tampoco la forma que irá tomando dentro suyo la experiencia vivida.
Los paisajes de la quietud de un rancho en medio de un paraje sin casi agua, un puñado de instantáneas como reflejos de porciones de vida.
“Llanto de sauce” propone así, a través de la proyección de imágenes, un interesante mostrar de los lugares donde ocurren las escenas. Con ello, más unos pocos elementos, y un lindo juego de iluminación, el resto queda en la buena interpretación de los cuatro personajes que le ponen cuerpo y voz al relato. Diálogos y monólogos con contundente peso en el decir, donde en varios pasajes, la poesía se adueña de ellos. Y también de sus gestos y miradas.
El hombre, la naturaleza, y su conjunción, en esta obra escrita y dirigida por Horacio Nin Uría, para un buen trabajo del grupo teatral “Aqueles”.
Una mirada intensa y profunda sobre nosotros mismos, y de cómo una presencia puede influir en el devenir de los otros.


Ficha técnica:
Actores: Mariana Estensoro, Alfredo Staffolani, Fran Suárez, Román Tanoni.
Guión: Horacio Nin Uría.
Dirección: Horacio Nin Uría.

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