Entrevista a Jorgelina Aruzzi - "El hijo de p*#@ del sombrero”

“Es como una sitcom con mucha oscuridad”

- ¿Cómo está siendo la experiencia de trabajar en “El hijo de p*#@ del sombrero” junto a Pablo Echarri, Florencia Peña, Fernán Mirás y Marcelo Mazzarello?
- Somos cinco actores que nos llevamos muy bien en el escenario, abajo nos divertimos también mucho, y cada uno tiene su energía que la complementa al otro. Yo con Flor ya había laburado, es muy divertida. Con Mazzarello también. Con Fernán y Pablo es la primera vez pero nos llevamos muy bien. Y la dirección de Javier Daulte, que es muy exigente, que te despoja un poco de lo que llevas para que uno encuentre cosas nuevas. La obra es dura, bastante cruel con el lenguaje, y por más que sea una comedia y la gente se ríe, el final y todo lo que significa cómo la están pasando estas personas, te deja algo para reflexionar. A mí desde la actuación me aportó mucho la dirección y trabajar con mis compañeros, como actriz me nutrió. Estoy realmente muy contenta de estar ahí.        
- ¿De qué trata la obra?
- Pablo Echarri hace el personaje de Mario, que acaba de salir de la cárcel, que va a reencontrarse con su mujer, que es Flor Peña. Él consigue un trabajo, y tiene muchas ganas de proyectar cosas buenas, pero cuando encuentra un sombrero en su casa, viene la sospecha de la metida de cuernos. La obra habla de la infidelidad y de la deslealtad.
- ¿Y tu personaje qué papel juega en esta historia?
- Mi personaje se llama Caro, es la mujer de Fernán Mirás. Es alguien que no cree merecer algo mejor que su esposo, que es el padrino de Alcohólicos Anónimos de Mario. Ella también es una ex adicta y está abrumada por su vida. En general son personas que no la están pasando muy bien. Que tratan de hacer las formas de manera correcta y no le sale. Hay mucha puteada en la obra que tiene que ver con un lenguaje de maltrato. Es una comedia oscura, es como una sitcom con mucha oscuridad.      
- ¿Y cómo es la experiencia de trabajar con un director tan renombrado como Javier Daulte?
- Me convocó la producción. Estaba todo el elenco pero faltaba mi personaje. Y yo me copé mucho en laburar con ellos. Deseaba conocerlo a Daulte, sabía que es un director que se interesa en la dirección de actores. Yo cuando escribo mis cosas generalmente me dirijo sola, o me ayuda algún amigo. Pero cuando te encontrás con un director que verdaderamente dirige actores, es como hacerte un curso de teatro. Seguís como estudiándote y conociéndote a vos. Es una obra que tiene mucho riesgo también. De mucha entrega. Generalmente terminamos muy cansados porque es una obra como para hacerlo en caliente, porque sino no sale. Son como gente que están muy al borde. Y Javier lo que tiene es que te saca eso desde lo verdadero que uno trae para subirlo al escenario.
- ¿Cuáles son, desde tu experiencia, esas características que él tiene para se vuelva tan particular trabajar con él?
- Tiene una mirada muy particular del ser humano. Es muy observador, entonces te aporta. Por ejemplo con Pablo (Echarri) tenemos una escena en que estamos medios borrachos, y Daulte te hace encararla desde la verdad. Desde lo que pasa cuando vos estás realmente borracho, el olor. Javier te va llevando por ese camino. Tiene que ver con el detalle, y eso hace a una gran actuación. Pasa por los tiempos. Cuando vas al primer ensayo tenés que irte con la letra sabida, y eso generalmente no pasa. Es un tipo que no pierde el tiempo y tampoco te deja que lo engañes. Es uno de los grandes directores de esta época en nuestro país. Es un tipo que le va super bien en España.       
- ¿Cómo es el trabajo que haces a la hora que encarar un nuevo personaje?
- Por ejemplo en la tele, lo componga más bien sola porque no hay una dirección, salvo en capítulos o con cosas puntuales. Más o menos lo vas armando por cómo viene el panorama. En una tira el personaje surge al tercer o cuarto capítulo por más que yo tenga una idea. En general yo leo mucho el guión y busco qué es lo característico. Trabajo mucho a través de la postura corporal, la voz, y después se va llenando de cómo siente. En sí empiezo con una caminata, con un tic, que en general todos tenemos y disimulamos, o no. En teatro, en cambio, se trabaja más fuerte, generalmente con el director de actores, y ahí es como un trabajo más en conjunto con lo que te tiran, y más puntual.           
- Muchos actores dicen que terminan enamorados de sus personajes, ¿a vos te pasa esto?
- Todos los personajes que hago termino queriéndolos mucho. Y después los vas dejando como en un cajón para el próximo. Y verlos o escucharlos es recordar a los compañeros, con quienes compartiste esos momentos. Uno pasa mucho tiempo cuando trabaja con gente que quizá después no ve, pero igual los considera amigos y gente cercana, y con ganas de volverlos a encontrar en otro trabajo.
   
Ficha técnica:
Actores: Florencia Peña, Pablo Echarri, Fernán Mirás, Jorgelina Aruzzi, Marcelo Mazzarello
Guión: Stephen Adly Guirgis
Traducción: Federico González del Pino, Fernando Masllorens
Dirección: Javier Daulte

No hay comentarios:

Publicar un comentario